Ricardo palideció enseguida, —mamá, si no sabes qué decir, no hables.
—Ricardo, hago todo esto por tu bien. Hay tantas solteras buenas en el mundo, ¿por qué no encuentras una entre ellas? ¿Tienes que juntarte con Magnolia?
—Bueno, pero no me casaré con nadie más que con Magnolia.
—Magnolia tiene seis feroces hermanos y primos, ¿no temes que te maten? Seguro que no te dejarán volver a casarte con Magnolia. ¿Vas a ser soltero el resto de tu vida?
El tono del hombre era firme, —exactamente, si no p