Finalmente, Magnolia entregó la información directamente, —Mira, estos son mis informes, no los de Ricardo.
Su corazón se aceleró nervioso.
Ana no tomó la información, —No me interesa tu caso. Debe ser que eres incapaz de tener hijos y en realidad estás calumniando a mi hijo. ¿Cómo te atreves a decir eso?
Magnolia se alegró de que Ana no sospechara.
Continuó fingiendo calma, —Si no me crees, olvídalo.
—Cállate, Magnolia, escucha, no sirve nada lo que haces. Cuando Ricardo se case con Magdal