Yolanda, le tomó la mano a Magnolia: —No te preocupes, ya van a llegar tus otros hermanos, volverás después de verlos. El verdadero hogar es donde tenemos un lugar con la familia.
Javier miró agradecido a Yolanda, de no ser por ella, su hermanita habría tenido una vida aún más difícil.
—La habitación ya está reservada, pero vamos al restaurante a comer primero.
Magnolia iba con su tía, mientras que Javier iba delante. Ella lo notó callado, distante, difícil de tratar.
Al parecer su hermano er