Mundo ficciónIniciar sesiónJade pensaba que iba a ser fácil, pero no tan fácil. No todas las personas sabían los textos sagrados de alabanza como los que habían intercambiado ellos y gracias a ellos es que había tenido boleto hacia el interior del gran templo donde solo los más devotos podían acceder. Fingir de vez en cuando no era tan malo.
El abad pasó por una gran puerta custodiada por dos monjes que lo saludaron cuando pasaron. Jade se mantuvo cerca de







