Mundo ficciónIniciar sesiónEl lobo besó primero los omoplatos, el centro de su columna, dejando varias marcas en su camino, cada una recibiendo un leve gemido. Vladek notó que el tiempo se estaba acabando, quería extender más aquello, se estaba excitando con la imagen sumisa de su pareja imagen que nadie antes había puesto con él y eso reconfortó a su parte lobuna. Si solo no fuera por aquellos extraños hombres debajo ya la tendría en la cama comiéndose aquel húmedo y cálido lugar que sus dedos acariciaban, más o era a







