—Salud, preciosa—Jacob choca su copa de vino con la de Alessia y ella sonríe tiernamente para corresponderle.
El sonido de la música es bajo pero calmado, nada de esa música a todo volumen que ni siquiera permite que hablen. Disfruta mucho de los lugares así, calmados, tranquilos, sin interrupciones.
—Salud...
—Háblame más de ti—empieza Jacob y se toca el cabello para peinarse—. Eres alguien muy interesante... sé que tienes muchas cosas para contar.
Alessia de inmediato siente nervios inces