Punto de vista de Leila
Aletear mis pestañas para acostumbrarme a los rayos de luz en la habitación fue una tarea bastante difícil, porque sentía que me quedaría ciega si intentaba abrir los ojos otra vez.
Mis ojos pesaban demasiado para abrirse, pero cada vez que intentaba hacerlo, sentía como si no estuviera en este mundo sino en otro planeta, donde lo único que podía ver era esa estúpida luz blanca…
Aunque el acto era doloroso y un poco molesto, porque tuve que intentarlo varias veces, lo in