Evadne
Despierto con la luz del sol atravesando la tela de la carpa. La tormenta de la noche anterior ha pasado y ahora el paisaje se siente totalmente diferente. Me levanto desperezando mi cuerpo, y no es sino hasta que me siento que me doy cuenta de que Théo no está a mi lado.
—Qué extraño, ¿a dónde habrá ido? —digo en voz alta.
Como puedo me pongo de pie envolviéndome en el enorme y grueso abrigo suave y calientito y acabo por asomarme fuera de la carpa mágica.
El sol irradia con intensidad