CAPÍTULO 3: DECISIÓN IRREVOCABLE
Evadne
Mis palabras han caído como una bomba en medio de la mesa. La expresión de mi madre, mi padre y mi mejor amigo es de incredulidad. Por supuesto que no pueden creer lo que acabo de decir, nadie en su sano juicio diría algo así.
De pronto mi madre se levanta rodando la silla con un estruendo.
—¡¿Acaso has perdido la cabeza?! ¡¿Cómo puedes decir que irás a convertirte en una esclava del reino?!
—Estás haciéndonos una muy buena broma, Layra, pero ya basta, po