CAPÍTULO 16: AMENAZA
Evadne
No sé ni cómo llego a mi habitación con la mano en el corazón y mis sentimientos revueltos en el estómago. Théo estuvo a punto de besarme y de hacerme quién sabe qué más.
Dejo salir un suspiro ahogado y no puedo evitar ensanchar una sonrisa de oreja a oreja. Sé que no es lo mismo para él que para mí, pero no cambia el hecho de que ese momento fue perfecto.
—Esta noche debería decirle quién soy —susurro para mis adentros.
Trato de retomar la compostura y vuelvo a sali