Mundo ficciónIniciar sesiónEl Templo de Isis, con sus patios susurrantes y sus bibliotecas polvorientas, era el santuario de Serket, un lugar donde el tiempo parecía ralentizarse. Pero en las últimas semanas, la calma había sido una ilusión. La guerra que se libraba más allá de las murallas de Menfis había teñido el aire de inquietud, y la petición de Nefertari a Serket resonaba en su mente como una campana de bronce. La escriba había prometido estar atenta a los movimientos inusuales, a las sombras que se deslizaban e







