Leandro.-
Han pasado varios días y mi plan por acabar con Vanessa va viento en popa, es hora de que siga con mi papel de esposo abnegado y obediente hago la llamada.
— Hola mía regina –Ruedo los ojos con fastidio.
— Hola esposo mío –Su voz suena enferma, débil. – ¿Cómo está yendo nuestro plan? ¿Cuándo regresarás con el mocoso?
— Mi reina ¿Te sientes bien? –Le pregunto con un tono de voz preocupado.
— Sí, estoy un poco enferma, creo que ha sido el cambio de clima, no respondiste a mi pregunta
—