Emily.-
Salí corriendo hacía el jardín y solo quería alejarme, mis lágrimas descendían congelándose con el frío que me golpeaba directamente en el rostro, Diogo había conectado con Daniel en un abrir y cerrar de ojos, por mucho que lo evitara él ya se había ganado su corazón y una parte de mí se sentía enojada e impotente, quería agarrar a mi hijo y alejarme, pero su seguridad para mi es lo principal.
— Creo que necesitas un poco de esto –Giré y a mi lado estaba Anna con una botella de tequila