Vanessa.-
Algo está sucediendo en este lugar, Valentino no ha portado la cara por mi habitación el día de hoy y no atiende su celular, cosa que es extraña porque siempre responde, intento salir de la cama siento como mis músculos se contraen por el dolor, arrastro mis pies hasta la puerta cuando giro la manilla me sorprendo, la puerta no se abre.
— Pero ¡¿Qué mierda?! ¡VALENTINO! –Cómo puedo le doy golpes a la puerta, mientras sigo intentando abrirla. -¡Alguien abran esta maldita puerta! ¡Matar