–Hola Dani dime ¿Cómo estás?
–Bien Sophie, oye ¿quieres venir a la empresa de James? –Sophie abre sus ojos como platos
–Sí claro Dani –sonriendo– y ¿Lord Spencer? “por favor que no vaya a estar en la oficina” ¿a qué hora quieres que vaya?
–¿Puede ser ahora? –sonriendo– James dijo que tenía que salir
–Sí Dani, iré a hablar con David y saldré para allá –colgando la llamada– por Dios, que no vaya a estar allá, aunque –sus ojos se abren como platos– ¡mierda, ojalá, Lord Spencer, haya cambiado de sec