Ha pasado una semana ya, una semana en donde Evan no me ha dirigido una sola palabra, ni siquiera los buenos días, y evita mirarme a toda costa.
Él prefirió caminar en vez de subirse al automóvil conmigo, entonces Robert me llevaba sola al instituto, hasta que pasamos a recoger a mis amigas.
—Pienso que no deberías deprimirte tanto por ese imbecil—Lucie se puso en modo "mamá osa" y desde que me encontró en tan mal estado no deja que esté callada mucho tiempo. Y mucho menos sola—. Nadie debe hac