El eco de los aplausos místicos y los suspiros tántricos del juego de Verdad o Reto aún resonaba en el ambiente cuando Iris le propuso a Caleb una maniobra de distracción táctica. El círculo de la hoguera se había sumido en un debate denso sobre si el color fucsia de los barreños de plástico del bazar asiático de Madrid representaba un bloqueo menor en el chakra de la raíz, y Julián ya estaba afinando la flauta travesera para componer una oda cuántica al "Amor de los Plumeros".
—Miller —susurró