NARRADO POR BIANCA SERNA
El silencio se extendió varios segundos más, cargado de una tensión que ninguno de los directores presentes parecía dispuesto a romper. Fue finalmente uno de los más veteranos, sentado casi al final de la mesa, quien carraspeó con incomodidad antes de hablar.
—Fui yo —admitió, con una voz que intentaba sonar firme, aunque la vergüenza le teñía cada palabra— Consideré que era una forma legítima de verificar la solidez del proyecto antes de comprometer más fondos del hold