NARRADO POR BIANCA SERNA
Marisol me llamó apenas pasadas las ocho de la mañana, con una voz que reconocí de inmediato como tensa, aunque intentaba disimularlo detrás de su eficiencia habitual.
—Bianca, tengo que contarte algo antes de que salgas hacia la junta —dijo, sin ningún preámbulo— Anoche, después de que me llamaste para advertirme, uno de los directores del holding se comunicó conmigo directamente.
Sentí cómo el estómago se me contraía, comprendiendo de inmediato que la advertencia de V