Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y uno
Estoy cabreado.
¡¿Cómo es que la mandaron a ella sola a una misión de esa magnitud?!
Siempre supe que Zuani era una manipuladora. Era fácil de notarlo cuando los manejaba a su antojo en cada momento.
—No les dije nada precisamente para evitar que impidieran su partida e interfirieran con su objetivo, incluso Amir se dio cuenta mucho m







