82 - Cedric no es de fiar...
Alejandro la miró, confundido por su repentino cambio de actitud.
— ¿Lo conoces? — preguntó, frunciendo el ceño.
Lucius, sin apartar la mirada de Sofía, sonrió con una frialdad que hizo que un escalofrío recorriera su espalda.
— Sabes que nos conocemos, Alejandro — dijo con una voz suave pero cargada de veneno —. Mucho antes de que tú llegaras, Sofía y yo ya nos conocíamos. Pero no te preocupes, eso no me importa ahora. Ya llegará su tiempo.
Sofía sintió que las piernas le fallaban. Apenas logr