— Clara — empezó, su tono más suave ahora —, entiendo que esto es complicado, pero no quiero que sientas que debes irte de todo esto por completo. — Hizo una pausa, como si sus siguientes palabras fueran importantes —. No necesariamente tienes que renunciar. Me encantaría que continuaras trabajando en la empresa.
Clara lo miró, sorprendida por la oferta. No se esperaba eso. Después de lo que había sucedido en la habitación, había asumido que su relación profesional con Alejandro también se habí