58 - Vil manipuladora...
— Viejo amigo. Te necesito.
Hubo un momento de silencio al otro lado de la línea, y Alejandro pudo imaginarse a su interlocutor recostándose en su silla, probablemente con una sonrisa irónica en el rostro.
— Vaya, vaya — dijo la voz, ahora más relajada —. Alejandro Ferrer. Hace años que no sé de ti. ¿Qué te trae a mi puerta? No respondas, es la hija de puta mafiosa de Sofía.
Alejandro respiro hondo. No era fácil pedir un favor a este hombre, pero no tenía otra opción.
— Necesito tu ayuda — dijo,