53 - Entregada a la pasión...
Alejandro estaba a punto de marcharse cuando escuchó la voz de su padre llamándolo desde el pasillo.
— Alejandro, espera.
Alejandro se detuvo, apretando los puños. No quería pelear. Ya había tenido suficiente por un día. Pero algo en el tono de su padre lo hizo detenerse.
— No quiero pelear contigo — dijo Alejandro, girándose lentamente —. No hoy.
Su padre, que había estado observándolo con una mezcla de desaprobación y preocupación, negó con la cabeza.
— No es eso, hijo — dijo, su voz más suav