Emily Berks
No aguanté toda la cena, pedí permiso y ahora estoy en el jardín caminando por el lugar donde mi madre alguna vez sembró muchas rosas, le encantaba. Me las dejó y ahora lo que me queda de ella es eso, siento que cuando vengo a regarlas y observarlas, ella está conmigo, una parte de ella al menos. No me atrevo a cortar ninguna, las dejo que florezcan y marchiten solas, pero también que vuelvan a nacer. Las riego con dedicación y solo pienso que las dejaré aquí, no quiero hacerlo, es