Emily Berks
Sabia que tenia que despertar de este sueño en cualquier momento, todo estaba demasiado perfecto como para creer que se mantendría así.
Veo como Viktor se va hacia la casa y el hombre que trajo el móvil se retira unos pasos de mi dándome privacidad, miro que la llamada sigue en linea y me llevo el móvil a la oreja
—Hooola— saludo al que ahora considero mi amigo
—¿Me has extrañado? Por favor dime que has sido un grano en el trasero para Viktor y que le has hecho pagar lo hijo de puta