Capítulo 74 —El refugio perfecto
Narrador:
El coche se detuvo suavemente frente a la majestuosa finca, sus imponentes pilares blancos brillando bajo la luz del sol. Mickaela abrió la puerta y bajó, quedándose de pie por un momento mientras observaba el lugar que ya conocía, pero que seguía siendo impresionante.
—Aunque ya estuve aquí antes… —dijo, su voz apenas un susurro —sigue dejándome sin aliento. Es simplemente magnífica.
Xavier salió del coche y, al escucharla, dejó escapar una sonrisa ll