Capítulo 54 —Que empiece el juego
Narrador:
La mansión Donovan brillaba con elegancia bajo las luces cálidas que iluminaban su fachada. El personal se movía con precisión, asegurándose de que cada detalle estuviera en su lugar. En el comedor, la mesa principal estaba decorada con arreglos florales impecables, candelabros antiguos y una vajilla que reflejaba el lujo inherente de la familia Donovan. Kael y Mickaela llegaron juntos, sus pasos resonando por el pasillo mientras eran guiados hacia el