Charlaron sobre Bernardo y se pusieron de acuerdo en proteger a Facundo.
Ambos, por distintas razones, apreciaban muchísimo al muchacho.
Peter lo consideraba un sobrino, era amigo de sus hijos y lo vio crecer.
Lorenzo lo respetaba, por sus agallas, su honestidad y porque era el hijo de la mujer que amaba, por eso y por su forma de ser, le tomó mucho cariño, amén de que pensaba que se iba a convertir en su hijastro, porque el ingeniero daba por descontado que la bella bailarina iba a terminar en