Por su parte ,Edith comunicó en Bunny Girl que ya no va a renovar su contrato.
Ellos comprendieron la situación y se portaron amablemente.
Siempre supieron que esa mujer no pertenecía a ese mundo.
Se notaba la clase social a la que pertenecía o había pertenecido.
Era bella como pocas, sensual y elegante, cuando bailaba los hombres deliraban por ella, pero también la cubría un aura que la hacía inalcanzable, tal vez por eso atraía tanto.
Nadie la podía tener.
Tanto los custodios como los dueños