Todo se fue de control, de un momento a otro estaba dejando caer la furia que sentía desde hace días por mi padre. Me sentía frustrado porque creía conocerlo, creía saber quién era, que a pesar de las discusiones que siempre había tenido con mi madre nos quería, pero ahora todo en mi pensamiento había cambiado.
—No vuelvas a meterte en mi vida, no te metas en mis decisiones —le empujé el pecho con mi dedo a tan solo unos milímetros— No voy a permitir que me hagas con mi vida lo mismo que estás