Ares.
Suspiro ante lo que voy a hacer. Tenía miedo, pero ya no había marcha atrás. Quería que ella viera mis colores verdaderamente.
—¿Qué vas a hacer, Ares?
—No te alejes de mí después de ver como soy verdaderamente.
Me quito el saco que traía cuando la luna apareció con su brillo nuevamente. Bajo la atenta y atormentada mirada de Leah, le doy paso a Surt para que salga. Mis huesos comenzaron a crujir y mi cuerpo empezó a transformarse, mis pies y manos se convirtieron en patas, mi pelaje blan