La cena había terminado, y mientras Amir y Olivia acompañaban a los señores Petit de regreso a su hogar, ellos disfrutaban de una charla casi trivial con Theo y Fayna, hasta que de pronto Saimon tuvo sed, ingresó a la cocina sin molestarse en encender la luz, pues el personal de servicio ya se había ido a descansar, por lo que las luces en la mansión comenzaban a menguar, aun así, la luz de la nevera era más que suficiente, no solo para que él tomara lo que quisiera, sino también para bañar de