Emma.-
Luego de conversar con mi residente salí de mi oficina con la frente en alto, no tenía por qué seguir ocultándome y escondiendo que soy la esposa de Noah James, me dirigí a la sala común, podía sentir las miradas de todos sobre mí, me hacían sentir ansiosa y la poquita fuerza que me había inyectado la conversación con Lino desapareció apenas entré a la cafetería, me iba a girar sobre mis talones cuando me topé de frente con la que menos deseaba encontrarme.
— ¡Vaya, la señora James por f