Jen Saldaña
Miami
La noche que les confesamos todo a mis padres, ellos se quedaron muy molestos cuando hice mi maleta para irme a quedarme a casa de Emiliano, dónde afortunadamente fui muy bien recibida por su mamá, aunque esa noche no convivimos mucho y sólo llegamos a dormir. Fue hasta la mañana cuando ella muy linda, nos preparó de desayunar. No sabía ni que decirle, me apenaba el caso en el que nos encontrábamos Emiliano y yo.
–Hola buenos días, chicos, ¿Cómo durmieron, pasaron bien la noch