Jen Saldaña
Miami
El lunes siguiente a la boda de mi hermano y a pesar de que muchos de mis familiares seguían aquí en Miami, yo no me podía dar el lujo de no abrir la clínica. Tenía pacientes citados y me gustaba cumplirles a todos, en mis horarios de servicio. Habia mucha gente esperando una cita, como éramos la clínica más cercana a sus casas casi tenían que hacer fila, pero Dulce se inventó un sistema bastante ingenioso para poder atenderlos a todos.
Estaba terminando de atender a un perrit