Cuando comenzó a sonar el teléfono Elizabeth fue la primera en tomarlo— bueno ¿quién habla? — espero lo que parecía una eternidad hasta que escuchó la dulce voz de Paola.
—Soy Paola…— en ese momento sintió como el alma le volvía al cuerpo.
—¿Dónde estás hermana? — todos al escuchar el apelativo se levantaron para acercarse y escuchar la voz de Paola.
—Solamente puedo decirte que estoy en un lugar seguro— Raquel le quito el teléfono para hacer ella una pregunta y escuchar su voz;
—Hija ¿Por qué