Elizabeth comenzó a levantarse, sentía la cabeza pesada y los ojos aun cansados, como una avalancha llego a su mente el recuerdo de que iba llegando al hospital para quedarse esa noche con Paola, su madre debía descansar de la noche anterior. Oliver la dejó en la puerta del hospital sin ninguna preocupación y cuando estuvo por llegar a la habitación de Paola una mujer vestida de enfermera le dijo que a Paola la había llevado a otra habitación, porque habían intentado hacerle daño.
Con miedo la