La opresión que sentía en el pecho disminuyo un poco, gracias a la vida no había quedado embarazada de Armando, y no tendría nada que la uniera a él después del divorcio, porque no había vuelta atrás, ella se vería libre de ese hombre que desconocía.
—Muchas gracias por acompañarme amiga— dice a Eli con una enorme sonrisa,
—De nada, tú sabes que eres mi hermana de corazón— la vio como sé puso pensativa, como si estuviera recordando algo
—¿Qué paso Eli? — ella levantó la mirada.
—Mi hermano nos