Parte 4...
Era el mismo hombre que la había confundido la noche en que lo ayudó a salir del cenagal en la nieve. Ahí está. Ahora se comprobó que realmente era grosero y arrogante.
Pero si él era cliente de Boa Luz, ella no podía ser grosera con un cliente de Humberto. Incluso podría tener un problema con su contrato y no podía arriesgarse a eso.
- Siento decírtelo, pero te equivocas - 'otra vez' - Y no te estoy robando nada - apretó los dientes con tensión - Es tu error.
- ¿Ah, de verdad? ¿Así