*—Aimee:
Un tiempo para pensarlo…
Giró sobre su cama, mirando hacia la ventana abierta por donde entraba una fresca brisa nocturna.
Después de su salida con Matteo y que este le saltara con tal proposición, Aimee no dejaba de pensar en ello.
Durante la velada, al este verla tan nerviosa y sin palabras, había decidido por dar terminada la noche porque temía que Aimee se desmayara de la sorpresa. Así de caballero era. Sin embargo, cuando la llevo hasta la puerta de su apartamento, le podio que pe