Varios vasos de cerveza más tarde, Mireya preguntó - Bombón ¿Estás bien? Si quieres podemos tomar un taxi y... -
- No pienso dejar mi auto en las calles con tanta gente loca -
- Pero ya no puedes conducir -
- Claro que sí. Aún me siento capaz ¿Okey? -
- Está bien. Deberíamos irnos ya -
- ¿Que no quieres subir a algún juego? - Preguntó el rizado.
- No creo que sea buena idea que te marees más en uno de los juegos. Vas a terminar vomitando. Vamos - Lo tomó del brazo.
- Tranquila aún puedo caminar