Julia.-
Por más que lo intento no puedo dejar de pensar en Brian y en esa noche, fue simplemente perfecta.
Aunque mi huida estilo cenicienta no se puede incluir en esa perfección, si tan solo pudiera decirle que soy yo y no Cora.
¿Qué pensaría? ¿Me odiaría?
Seguramente y aún sigo sin saber quién era la chica que lo acompañaba en ese baile. Me quito mis gafas tirándolas con un poco de frustración.
— ¿Por qué tengo que ser tan cobarde? –apoyo mi frente sobre mi escritorio–. decirle no es una