Mi mirada se centraba una y otra vez en aquel enorme charco de sangre seca a mitad de la entrada.
Infinitos pensamientos negativos me fueron llegando a la cabeza hasta que no tuve más opción que subir a la habitación de ella y continuar revisando la casa, en busca de algo importante.
Pero solo era para ya no sentirme inútil.
Esperaba que pronto Noah se comunicara conmigo para decirme sus condiciones financieras.
No por nada había ideado ese plan estúpido con ayuda de William…
Oh, desgraciado e