Allen no creía en las coincidencias.
Creía en los patrones.
Y los patrones siempre se revelaban si uno tenía la paciencia suficiente para dejar que la gente pensara que no estaba siendo observada.
El consultor había sido idea suya.
Quería a alguien neutral. Extranjero. Desvinculado. Alguien que no perteneciera a ninguna lealtad existente dentro de la empresa. Alguien que hiciera preguntas sin vacilar por emoción.
No le había dicho a nadie el verdadero propósito.
Auditar la corrupción interna. R