Llegaron al Mar Despejado poco después de las seis de la tarde. El sol se estaba poniendo y pintaba el horizonte marino con tonos naranjas y rojizos. Las olas rompían contra los arrecifes mientras las gaviotas volaban en círculos sobre la playa y el mar.
Dafne se quitó los zapatos, levantó el dobladillo de su falda y caminó hacia las aguas poco profundas del mar. Sintió cómo el agua fresca acariciaba sus tobillos y piernas.
Celia vio que ella estaba disfrutando mucho del momento, por lo que sac