Al principio, Lolita pensó que era Diego, porque el hombre la había seguido hace algún tiempo. Pero al pensar bien, el hombre estaba en el hospital. ¿Cómo podría estar deambulando en un instante? Lolita aceleró el paso y sintió un poco de alivio cuando llegó a la habitación. Antes de cerrar la puerta, Lolita revisó el entorno y le dijo al guardia:
"Alguien me estaba siguiendo".
"¿Quién, señorita?"
"No sé, no tengo idea", respondió Lolita.
"Entonces lo revisaremos".
"De acuerdo, gracias".
Cuando