POV de Diego
Había algo especial en verla así.
Descalza sobre el césped salvaje, con el cabello revuelto por la brisa del mar, la risa escapándosele de los labios sin ninguna contención.
Adriana.
Mi caos.
Mi hogar.
Apoyado contra el marco de la puerta principal, me permití un momento solo para observarla.
A veces todavía me parecía increíble que estuviera aquí conmigo, que hubiera elegido esta vida loca, incierta y desordenada.
Que me hubiera elegido a mí.
—¿Qué miras? —gritó, deteniéndose para