POV de Adriana
—Adriana, no puedo seguir ignorando esto —susurró, su mirada fija en la mía, vulnerable, sincera—. No sé en qué momento pasó, pero me enamoré de ti.
Mi corazón dio un vuelco. Su voz era firme, pero en sus ojos había un destello de miedo, como si temiera que lo rechazara de inmediato. Y quizás debería haberlo hecho. Pero no lo hice.
Antes de que pudiera responder, antes de que las dudas y los recuerdos me inundaran, David cerró la distancia entre nosotros y me besó. No había plane