POV de Adriana
Esa noche, el silencio de mi apartamento se sentía casi ensordecedor. Las palabras de Robert resonaban en mi mente como un eco interminable: “Puedes hacerlo, Adriana. Eres más fuerte de lo que crees.” Pero por más que quisiera aferrarme a esa esperanza, el miedo aún me tenía atrapada en sus garras. Diego no era un hombre que aceptara desafíos, y mucho menos de alguien a quien consideraba suyo.
Las horas pasaron lentamente, y aunque el cansancio pesaba sobre mí, mi mente no me dej